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Encuentro en Polonia – Día 3

Konstancin-Jeziorma, 10 de julio de 2016

Queridos todos:

Todos los días, antes del horario “oficial”, tenemos servicios religiosos opcionales desde las distintas tradiciones cristianas. Ayer estuvimos en la oración preparada por Jean Louis, de la Iglesia Unificada Protestante del este francés. Centrada sobre “El Reino de Dios está cerca” nos animó a vivir la presencia del Reino entre nuestros amigos especiales: el Reino ya está aquí, ¿no lo notáis? Su pertenencia a FyL proviene de la peregrinación a Lourdes de 2001; su  hija con discapacidad quería ir: desde entonces él y toda su familia militan en FyL.

(Hasta aquí lo escrito en la mañana del 9; sigo en la madrugada del 10, con lo que no recuerdo bien lo vivido en estas horas tan intensas).

Tras el desayuno, tuvimos una oración serena, posada, que nos planteó el pasaje del paralítico llevado por los cuatro camilleros. ¿Quién es el paralítico? ¿Quién quiere encontrarse con Jesús? ¿Quién lleva a quién: el paralítico a los camilleros o viceversa? ¿Quién tiene fe, por la que Jesús cura al paralítico? Ante el Señor, le pedí ser ambas cosas: ser llevado por nuestros hermanos de comunidad ante Jesús para que me sane; y pode ser camillero para poner ante Jesús a nuestros amigos débiles, frágiles. Luego tuvimos otro grupo de compartir. Siempre el mismo: los hispanoparlantes. De Anawin, el P. Isaac, como todos los días.

Por la tarde mantuvimos una reunión por grupos de Provincias según los Vicecoordinadores Internacionales. En ausencia de Raúl, nos acompañó Ghislain, nuestro Coordinador Internacional. Fue compartir la realidad de las Provincias. Constatamos la dificultad de encontrar personas dispuestas a asumir responsabilidades. ¿Será que nos hemos vuelto cómodos? ¿Será que escuchamos más nuestros impulsos y deseos que los de Dios sobre la comunidad y la misión de FyL?

A continuación tuvimos un servicio ecuménico: una celebración de la Palabra concelebrada por los diez ministros, dos mujeres y ocho varones, de las distintas tradiciones cristianas presentes. Fue una experiencia fuerte, intensa. Todos los asistentes, cualquiera que fuere su tradición creyente, unidos como hermanos en torno a la Palabra de nuestro Señor que nos llama a ser hijos del mismo Dios y hermanos en el mismo Hijo.  Acompañada por música de Taizé, fue larga pero no se hizo larga. La experiencia de oración compartida, sin saber de qué “rama” de la Iglesia es el hermano que junto a ti pide a Dios que nos restablezca la unidad, que nos conserve la unidad, es posiblemente el mayor esfuerzo teológico para volver a ser un solo cuerpo con la única Cabeza.

Tras la cena, tuvimos una fiesta. Yo personalmente tuve la casualidad de estar junto a los italianos en el momento en el que se les pidió organizarla. Evidentemente me pidieron ayuda. Y aquí me veis imitando a Lucia (léase “Luchia”, italiana), la vicecoordinadora internacional que acompaña entre otras a las comunidades de Italia; bajita (yo andaba de rodillas pues no eleva más que esa postura mía), hablando con una voz extremadamente débil, diciendo en un italiano macarrónico que no gritaran tanto,… Ya la conoceréis (aunque no sé cuándo). Bailamos, hicimos juegos y un concurso tipo concurso de televisión en el que cada provincia (sólo aquellas provincias que han mostrado “marcha”) debía hacer un número sin preparar. La espontaneidad fue el toque más humorístico.

Esta mañana no ha habido servicios religiosos opcionales. Tras el desayuno se nos han recordado las prioridades de la Asamblea Internacional de Leeds. A partir de esas prioridades, se nos han puesto para nuestra consideración algunos temas, para el diálogo. El primero, las finanzas. Un Movimiento tan grande (1450 comunidades), amplio (81 países) y plural no puede vivir del aire: necesitamos una economía amplia y trasparente. Sólo tenemos tres personas con nómina a pesar del tamaño del Movimiento. Pero hay muchos gastos de todo tipo. Los últimos años hemos sido deficitarios y es una tendencia que hemos de corregir. Hay países y Provincias que no se pueden reunir por falta de medios económicos.  No os cuento más: pero hemos de tomar conciencia que en una familia todos somos responsables de nuestra casa.

Tras una pausa se nos presentó un proyecto de Constitución nueva que se está madurando; querían escuchar nuestras opiniones. No se intenta cambiar todo, pero sí adaptar algunas realidades a las nuevas situaciones de las Provincias y comunidades. El diálogo fue enriquecedor e iluminador. Esperemos que el proyecto final que se presentará en la Asamblea General del 2018 dé respuesta a todos los retos de neutra gran familia FyL.

Tras la comida se presentó el proyecto de Encuentro Internacional de Jóvenes que el Consejo de Coordinación Internacional y el Consejo de Dirección han decidido. Me tocó hacerlo a mí en ausencia de Raúl. Recibiréis más información más adelante. Pero los que sois jóvenes debéis tomar nota: el último se hizo en Deltebre en el año 2004. Si esperáis al siguiente tendréis 12 años más y muy posiblemente os salgáis de la edad.

Finalmente, en cuanto al trabajo, hemos tenido un foro abierto. Hemos hablado principalmente de asuntos vinculados con encuentros de este tipo, como la Asamblea General, para mejorar las cosas y retocar algunas cosas que pueden corregirse.

Acabamos la jornada con una misa católica y con el envío a seguir caminando tomados de la mano (el lema del Encuentro era “Cuatro días tomados de la mano”). Al final hemos recibido la bendición de todos y cada uno de los ministros de las distintas iglesias que nos enviaban a dar fruto y servir en nuestras Provincias.

Lo último ha sido un paseo por la Varsovia vieja. Una hora de paseo con una guía no dan para mucho, pero no podremos decir que no hemos estado en Varsovia. Hemos acabado en un parque en la ladera de un pequeño montículo debajo del cual había un espectáculo de luz, sonido (Jean Michel Jarre) y agua: espectacular. El paseo también da tiempo para intercambiar experiencias e inquietudes con otros.

Esta madrugada salimos de la casa en una furgoneta grande que nos lleva al aeropuerto a las 7:30. Ya no os escribo más. Ojalá este Encuentro sirva para revivir la vocación recibida y dar testimonio al mundo de que Dios quiere a cada persona como es, porque es su tesoro, porque somos imagen de él, porque nos quiere (¡somos sus hijos!) incluso cuando nos alejamos pues nos espera misericordiosamente.

Queridos todos: agradecemos profundamente  a Dios el privilegio de haber estado presentes en un acontecimiento del calibre de este Encuentro de Coordinadores. Que el Espíritu que nos ha sobrevolado habite en cada uno de nosotros, nos arraigue la fe en el Padre y nos conceda los mismos sentimientos de su Hijo Jesús.

Hasta que nos veamos

Miguel y Muski

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